El grosor de las paredes marca cuánto durará tu caseta y para qué podrás usarla. Nuestra recomendación es elegir paredes de entre 28 y 70 mm: 28 mm para almacenaje y casetas de temporada, 44 mm para oficinas y salas de ocio con doble acristalamiento, y 70 mm para espacios de 25 a 45 m² que quieras usar todo el año. En el mercado hay cabañas con paredes de 20 mm o menos, pero suelen ser cobertizos de herramientas de poca vida útil. Como el precio sube con el grosor, decide primero el uso y después los milímetros.
| Grosor de pared | Uso recomendado | Valor U (W/m²·K) |
|---|---|---|
| 28 mm | Almacenaje y casetas de temporada de hasta 10 m² | 2,53 |
| 44 a 50 mm | Oficina o sala de ocio con uso continuo y doble acristalamiento | 1,93 (44 mm) |
| 50 a 70 mm | Casa de huéspedes de 25 a 45 m² | 1,39 (70 mm) |
Es la opción para barracas de almacenamiento y pequeñas casetas de temporada de hasta 10 m², a un precio bastante asequible. Piensa en ella como un cobertizo cómodo para bicicletas, herramientas o un taller de verano. No es la elección para trabajar o dormir en ella en pleno invierno.
Son perfectas para oficinas de jardín o salas de ocio con uso continuo durante todo el año, siempre que la puerta y las ventanas tengan doble acristalamiento. En nuestras casetas de 44, 58 y 70 mm, las puertas y ventanas llevan doble cristal de seguridad, y los tablones de pared son de abeto nórdico con doble machihembrado.
Si tu proyecto es un espacio de entre 25 y 45 m² que será una acogedora casa de huéspedes, lo mejor es elegir las paredes más sólidas del rango recomendado. Los modelos grandes de nuestro catálogo, como la casa de madera Málaga 1 de 22 m², llevan 70 mm y varillas metálicas insertadas en las paredes.

Para trabajar a diario necesitas una pared que aguante todo el año y un doble acristalamiento de serie. Mira nuestras casetas medianas de 44 y 70 mm y compara tamaños.
Fabricante con más de 20 años de experiencia y 5 años de garantía.
La madera de abeto tiene una conductividad térmica de unos 0,12 W/(m·K) según la norma EN ISO 10456, un valor bajo para un material de construcción. Cuanto más gruesa es la pared, más camino debe recorrer el calor. Estos son los valores U que publicamos para nuestras paredes macizas (cuanto menor, mejor aísla):
Veamos un ejemplo con una caseta de 3 × 3 m con unos 20 m² de pared opaca, con 20 °C dentro y 5 °C fuera (15 K de diferencia). Con 28 mm, la pared pierde unos 760 W (2,53 × 20 × 15). Con 70 mm, unos 420 W. Es un 45 % menos de pérdida solo por las paredes, y se nota en la factura del calefactor.
Ese cálculo es nuestro y deja fuera el techo, el suelo y las ventanas, que también pierden calor. Por eso el grosor no sustituye al aislamiento, como verás más abajo.
La madera se hincha y se contrae con la humedad, y lo hace más en sentido tangencial que radial. Esa diferencia genera tensiones que pueden provocar grietas. Según una guía de diseño de cabañas de troncos, la variación de humedad afecta a unos 5 cm de profundidad por cada cara de la pared. En paredes de 28 a 70 mm, por tanto, toda la tabla puede responder al ambiente.
Subir de grosor no elimina ese movimiento. Lo que lo controla es la calidad de la madera y el montaje. Nuestras casetas usan abeto nórdico de crecimiento lento y secado técnico, varillas metálicas insertadas en las paredes y contravientos en las cuatro esquinas. Lo que sí aporta el mayor grosor es una pared más robusta frente al uso intensivo, y por eso la recomendamos en casas habitables.
España tiene 12 zonas climáticas según el CTE DB-HE: una letra para el invierno (A a E) y un número para el verano (1 a 4). Málaga es A3, Madrid D3 y Burgos E1. La zona de tu municipio se obtiene con su provincia y su altitud en el Anejo B del documento.
Usa este criterio práctico, que es nuestro y no una norma:
Elegir 28 mm para una oficina para ahorrar. Acabarás compensando la pared fina con más calefacción y aire acondicionado, y gastarás más de lo que ahorraste. Si vas a trabajar dentro, sube a 44 mm como mínimo.
Fijarte solo en el grosor. Una pared de 70 mm con ventanas de cristal simple pierde gran parte de su ventaja. Comprueba también el suelo (nuestras casetas de 70 mm llevan tablas de suelo de 28 mm) y el techo.
Olvidar la base. Una buena pared sobre un terreno mal nivelado se deforma igualmente. Revisa nuestra guía de cimentación para casas de madera antes de pedir.
Dar por hecho que no necesitas permisos. El grosor no suele decidir la licencia: depende del municipio, la superficie y el uso. Consulta la normativa para instalar una casa de madera en España.
Si quieres confort real en pleno invierno, o si vas a vivir en la caseta, 70 mm solos no bastan. Nuestras casetas premium aisladas de madera termotratada añaden paneles PIR de 30 mm en techo y suelo, y lana mineral de 100 mm en las paredes.

Puedes ampliar el grosor del modelo que te guste. En la caseta Nora C de 9 m², pasar de 44 a 70 mm cuesta 1.080 €, y a 88 mm (madera laminada encolada), 3.780 €. En la caseta Mark de 16 m², el salto a 70 mm es de 1.990 € y el de 88 mm, de 6.980 €.
Dividido por la superficie de suelo, el paso de 44 a 70 mm sale a unos 120 € por m² en ambos modelos (1.080 / 9 y 1.990 / 16). Es un cálculo orientativo con precios de nuestra web, que pueden cambiar. Si vas a calentar la caseta muchas horas al año, ese sobrecoste se compensa antes que si solo la usas en verano.
El grosor de pared y el tipo de ventanas cambian el precio final. Define el uso, calcula tu plan al milímetro y elige entonces la caseta.
Con 70 mm, tablas de suelo de 28 mm y ventanas oscilobatientes de doble acristalamiento, estas construcciones están pensadas para usarse todo el año. Elige tamaño y distribución, o pídenos un proyecto a medida.
Fabricamos nosotros mismos: sin intermediarios y con entrega gratuita.
Solo para uso en meses suaves. Con un valor U de 2,53 W/m²·K frente a 1,93 de los 44 mm, necesitará mucha energía en invierno. Para trabajar todo el año, elige 44 mm o más.
Sí, si vas a usar la caseta todo el año, la vas a calentar con frecuencia o está en una zona fría (D o E). Con un valor U de 1,39 frente a 1,93, la pared pierde alrededor de un 28 % menos de calor.
La gruesa depende solo de la madera maciza. La aislada añade paneles PIR en techo y suelo, y lana mineral de 100 mm en paredes, y está pensada para usar todo el año.