
Antes de comparar simuladores, proyectores o pantallas, hay una pregunta que decide todo el proyecto: ¿dónde lo vas a meter? La mayoría de las guías tratan el espacio como una nota al pie. Aquí lo tratamos como lo que es – el factor que determina si tu simulador funcionará o se quedará a medias.
Todas las medidas de esta guía están en metros, con rangos honestos según el tipo de equipo, y con un repaso realista de dónde caben (y dónde no) en una vivienda española.
Un simulador de golf necesita como mínimo unos 2,85 m de altura, 3,5 m de anchura y 5 m de profundidad, aunque las medidas recomendadas para jugar con comodidad son 3 m o más de altura, 4,5 m de anchura y 6 m de profundidad. El rango exacto depende del tipo de monitor de lanzamiento.
| Medida | Mínimo | Recomendado |
| Altura | 2,85 m | 3,0 – 3,2 m |
| Anchura | 3,5 m | 4,5 – 5 m |
| Profundidad | 5 m | 6 m o más |
Ojo con los mínimos: son cifras en las que el sistema funciona, no en las que se juega a gusto. Los propios fabricantes reconocen que cuando el jugador es consciente del techo, aunque sea ligeramente, el swing cambia.
Porque el driver no perdona. Un driver moderno mide alrededor de 1,15 m, y en la parte alta del arco del swing la cabeza del palo puede superar los 2,7 m de altura. Si el techo está más bajo, tienes dos opciones: acortar el swing (y falsear todos los datos) o renunciar al driver. Y un simulador sin driver es medio simulador.
Las cifras de referencia de los fabricantes:
Como referencia práctica: los techos estándar de vivienda en España rondan los 2,5 m. Ahí no entra un driver de ninguna manera.
La profundidad no es una cifra, es una cadena de distancias que se suman. Y aquí es donde el tipo de monitor de lanzamiento cambia la respuesta.
La cadena completa se compone de:
El equipo marca la diferencia en el primer tramo. Los monitores por radar como el Garmin R10 necesitan colocarse entre 1,8 y 2,4 m detrás de la bola para captar el vuelo, mientras que los sistemas fotométricos (de cámara) se sitúan junto a la bola, sin comerse profundidad. El Trackman iO, montado en el techo, tampoco necesita distancia detrás del jugador ni hardware en el suelo.
En la práctica: un sistema de cámara puede funcionar desde unos 4 – 5 m de profundidad total; un radar clásico necesita 6 m o más para rendir bien. Si dudas entre tecnologías, en nuestra comparativa de los mejores simuladores explicamos radar frente a cámara en detalle.
La pantalla de un simulador de golf suele tener formato 4:3 o 16:9, con anchuras de entre 3 y 4 m en instalaciones domésticas. A la anchura de pantalla súmale al menos 30 cm por lado hasta la pared: la pantalla se mueve con cada impacto.
El proyector añade su propia geometría. Los modelos de tiro corto se cuelgan del techo a 1,5 – 2,5 m de la pantalla, según el ratio de proyección. Dos consecuencias prácticas: resta unos 20 – 25 cm de altura útil en la zona del proyector si el techo va justo, y colócalo siempre por delante o por encima del jugador para que su sombra no tape la imagen. Para una imagen nítida, los fabricantes recomiendan proyectores de más de 5.000 lúmenes.
Aquí viene el choque con la realidad. Repasemos las opciones habituales:
| Espacio | Altura típica | ¿Funciona? |
| Garaje | 2,2 – 2,5 m | Casi siempre falla por altura |
| Salón | 2,5 – 2,7 m | Falla por altura – y por convivencia |
| Sótano / ático | Variable | Pendientes, humedad, alturas irregulares |
| Habitación libre | 2,5 m | Rara vez alcanza los 6 m de profundidad |
El garaje es el primer candidato de todo el mundo, y el primero en caer: con 2,2 – 2,5 m de techo no hay swing completo con driver. Dicho con honestidad: si tienes un garaje alto de más de 3 m, adelante – existen, pero son la excepción.
El salón suele tener la superficie, pero no la altura ni la voluntad: pocas familias aceptan una pantalla de impacto de 3 m presidiendo la sala de estar.
El sótano o el ático añaden sus propios problemas: techos inclinados que roban justo la altura del arco del swing, y humedad que castiga el equipo.
La habitación libre casi nunca suma los 6 m de profundidad que pide un sistema de radar.
La conclusión es incómoda pero útil: en la mayoría de viviendas españolas, las medidas de un simulador de golf no existen dentro de casa. Existen en el jardín.

Si dentro no cabe, la solución limpia es construir el espacio a medida del simulador, no al revés. Empresas como Casetas de Jardín 24 fabrican casetas diseñadas específicamente para simuladores de golf, con las medidas que hemos visto ya resueltas de serie.
La gama Golf comparte una base de 6 × 4 m con 27 m² interiores, entre 3,3 y 3,5 m de altura útil y 405 cm de altura total, paredes de 70 mm con varillas metálicas de refuerzo y puertas correderas de aluminio con doble acristalamiento.. Hay varios acabados de diseño: la caseta Golf 5, la caseta Golf 4 y la caseta Golf 3, y la altura de cualquier modelo puede incrementarse bajo pedido.
Que las medidas funcionan no es teoría – está construido y funcionando:
Ver casetas para simulador de golf
Un apunte importante: antes de instalar cualquier construcción en el jardín, consulta la normativa local de tu municipio.
Montar el simulador al aire libre – una red, una estera y el monitor – es técnicamente posible y de hecho es un buen banco de pruebas. Pero como instalación permanente tiene tres enemigos: el clima (la lluvia y el sol castigan pantalla y electrónica), la visibilidad del proyector (a plena luz del día la imagen desaparece) y la seguridad del equipo, que difícilmente querrás dejar a la intemperie.
Por eso los montajes serios acaban bajo techo. Y en un jardín, “bajo techo” significa una caseta aislada, no una carpa: el aislamiento térmico es lo que permite jugar en agosto en Sevilla o en enero en Madrid. Con un kit de aislamiento y climatización, la caseta funciona los 365 días.
Si estás empezando a plantearte el proyecto completo, nuestra guía sobre el simulador de golf para casa cubre el qué y el porqué, y en la guía de precios tienes el cuánto.
Cada jardín, cada equipo de simulación y cada presupuesto son distintos. Cuéntanos tu situación y te ayudamos a encontrar la solución que mejor se adapte, sin compromiso.
Contáctanos por WhatsApp o llámanos al 951 87 66 99 y te lo explicamos con calma.
El mínimo absoluto ronda los 2,85 m, pero el mínimo práctico para hacer un swing completo con driver es de 3 m, y lo recomendable es 3,1 m o más. Los techos estándar de vivienda (2,5 m) no son suficientes.
Como mínimo, 2,85 m de altura, 3,5 m de anchura y 5 m de profundidad. Para jugar con comodidad: 3 m de altura, 4,5 m de anchura y 6 m de profundidad. Los sistemas de cámara necesitan menos profundidad que los de radar.
Normalmente no. Los garajes españoles suelen tener techos de 2,2 a 2,5 m, insuficientes para un swing con driver. Solo funciona si el garaje supera los 3 m de altura, algo poco habitual.
Un mínimo de 2,5 m entre el tee y la pantalla, y 3 m recomendados por seguridad y comodidad. Añade 30 – 40 cm más entre la pantalla y la pared para que absorba los impactos.