Todas nuestras construcciones de madera se pintan una vez finalizado el montaje. Para garantizar su durabilidad y protección a largo plazo, es fundamental aplicar un protector para madera, pintura o un tratamiento similar dentro de las *cuatro* primeras semanas tras la instalación.
Puede realizar el pintado por su cuenta o elegir que nuestro equipo de montaje aplique una o dos capas de pintura.
Una sola capa proporciona la protección básica contra la humedad, la radiación solar, las termitas y otros daños que pueden afectar a la madera sin tratar. Una segunda capa mejora el acabado, aportando un color más uniforme y prolongando la vida útil del tratamiento, retrasando la necesidad de mantenimiento durante varios años adicionales.
